miércoles, 25 de mayo de 2011

Un atardecer mágico

Con ansiedad crucé Monroe junto al grupo con rumbo a nuestro querido Hospital. Mis pasos eran firmes, pero mi corazón entró en punta de pie para no hacer ruido (recordando a Paula).
Buscamos la guardia para avisar sobre nuestra presencia, no la vimos. Mientras nos dedicábamos a armar el espacio, nuestro coordinador la encontró e iniciamos el Taller.

Elongamos  nuestro cuerpo con un fondo de Piazzola permitiéndome habitar por nuestro 2x4.
Como de costumbre, comencé a bailar sola, pero siempre atenta a lo que sucedía en el pasillo. De pronto vi venir hacía nosotros en actitud seria una figura alta y delgada con casaca pantalón y guardapolvo blanco ¡Un doctor del Hospital! Pensé zas, nos rajan.

Pero no fue así, dirigiéndose a mí,  preguntó de qué se trataba lo que estábamos haciendo, le dije que trabajábamos  nuestro cuerpo al compás del 2x4.  Sin mediar palabra me tomó en sus brazos y comenzó a marcar los pasos del tango.¡No lo podía creer! Retrocedí en el tiempo 29 de agosto de 1954, su presencia me transportó a aquel muchacho alto, delgado y buen mozo que había sido mi primer amor. Sentí que flotaba, terminó el tango y también el sueño. El doctor se alejó, mientras nos preguntaba hasta qué hora seguía el Taller. Al quedar sola miro hacia el pasillo y veo una camilla con un paciente que hacía esfuerzos para levantar su cabeza y ver cómo bailábamos, delante de la camilla varias personas nos observaban y entre ellos un joven que hacía su trabajo de limpieza siempre en el mismo lugar para poder ver lo que sucedía.

Llegando al final del taller un pequeño entra a nuestro espacio y comienza a bailar con nosotros, mientras tres camaritas filmaban la experiencia.
Hasta pronto, chan,  chan
                                        
                                             Olga Cufré
Tallerista del Taller “TANGO - Expresión Corporal en 2x4”
Viernes 19hs
Hall protección de la salud - sector C

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