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sábado, 9 de junio de 2018
Barajar y dar de nuevo
lunes, 27 de marzo de 2017
TALLER DE CROCHET: Una nueva vecina se suma al taller!
En el taller de crochet acabamos de sumar una nueva vecina cuya conmovedora historia nos confirma lo que decía Carlos Campelo: “El deseo inaugura la posibilidad”.
Y así fue como la vecina de enfrente se animó.
Un día apareció en el taller y nos contó que los lunes de todo el año pasado cuando compartíamos juntas en el taller, ella nos miraba desde su balcón ubicado en el edificio de enfrente. Que deseaba mucho venir pero no se decidía. Hasta que un día esperó que alguna de las señoras que salían del taller cruzara a su vereda cerca de la esquina y ahí la abordó y le preguntó cómo era el taller y que horario tenía.
La vecina quería venir pero no se animaba a cruzar la calle. Un día logró cruzar y se presentó en el taller contando que siempre había querido aprender a tejer crochet y que venía a preguntar cómo hacer para poder participar. Nos contó que hacía un año que nos miraba pero no se animaba a cruzar.
Cuando fue ganando confianza nos contó que sufría ataques de pánico y que por eso había tardado tanto en llegar. El dar ese paso o esos tantos pasos que la separaban de su deseo fue un triunfo tan importante para ella como para nosotros el sumar una vecina más al Programa.
Nuestro querido Programa vuelve a enriquecerse con cada vecino que llega de cerca o de lejos con su potencia. Este taller (o tallercito como le llamamos cariñosamente), que cuando lo inicié en abril del 2015 comencé con el aprendizaje de unos cuantos puntos porque no sabía tejer crochet y convencida del dicho pirovanense: “Si querés aprender algo, abrí un taller”
Y aprendí muchos puntos en estos dos años!
Cada una de las mujeres que llegaba me enseñaba un punto nuevo y además traía un regalo para el grupo: Su experiencia de vida!
Así fue como llegó Celeste que iba al Pirovano para tratarse un ACV y su terapeuta la envió al taller de crochet para trabajar la motricidad fina, y aunque parecía que no podía por su mano floja...empezó a tejer!
Y así fueron llegando muchas mujeres potentes que comenzaron con aguja y lana a entretejer la vida al crochet con sus proyectos cotidianos!
Ahora somos 15 personas. Hemos crecido en número y en saberes, con la esperanza de saber que se puede y, con la convicción de que "Nadie es tan pobre que no tiene nada para dar”.
Graciela Robredo
Coordinadora del taller de Crochet
Lunes a las 12hs – Bar TV arriba -
Y así fue como la vecina de enfrente se animó.
Un día apareció en el taller y nos contó que los lunes de todo el año pasado cuando compartíamos juntas en el taller, ella nos miraba desde su balcón ubicado en el edificio de enfrente. Que deseaba mucho venir pero no se decidía. Hasta que un día esperó que alguna de las señoras que salían del taller cruzara a su vereda cerca de la esquina y ahí la abordó y le preguntó cómo era el taller y que horario tenía.
La vecina quería venir pero no se animaba a cruzar la calle. Un día logró cruzar y se presentó en el taller contando que siempre había querido aprender a tejer crochet y que venía a preguntar cómo hacer para poder participar. Nos contó que hacía un año que nos miraba pero no se animaba a cruzar.
Cuando fue ganando confianza nos contó que sufría ataques de pánico y que por eso había tardado tanto en llegar. El dar ese paso o esos tantos pasos que la separaban de su deseo fue un triunfo tan importante para ella como para nosotros el sumar una vecina más al Programa.
Nuestro querido Programa vuelve a enriquecerse con cada vecino que llega de cerca o de lejos con su potencia. Este taller (o tallercito como le llamamos cariñosamente), que cuando lo inicié en abril del 2015 comencé con el aprendizaje de unos cuantos puntos porque no sabía tejer crochet y convencida del dicho pirovanense: “Si querés aprender algo, abrí un taller”
Y aprendí muchos puntos en estos dos años!
Cada una de las mujeres que llegaba me enseñaba un punto nuevo y además traía un regalo para el grupo: Su experiencia de vida!
Así fue como llegó Celeste que iba al Pirovano para tratarse un ACV y su terapeuta la envió al taller de crochet para trabajar la motricidad fina, y aunque parecía que no podía por su mano floja...empezó a tejer!
Y así fueron llegando muchas mujeres potentes que comenzaron con aguja y lana a entretejer la vida al crochet con sus proyectos cotidianos!
Ahora somos 15 personas. Hemos crecido en número y en saberes, con la esperanza de saber que se puede y, con la convicción de que "Nadie es tan pobre que no tiene nada para dar”.
Graciela Robredo
Coordinadora del taller de Crochet
Lunes a las 12hs – Bar TV arriba -
martes, 3 de mayo de 2016
Muestra fotográfica del "Taller de las Fotos" inaugura 4 de mayo.
jueves, 18 de agosto de 2011
Del taller "Escribo lo que quiero" .....
TAN DESESPERADO....
TAN DESESPERADO FUE EL GRITO,O AL MENOS ASILE PARECIO A EL,QUE PERMANECIO TOTALMENTE QUIETO TRATANDO DE ENTENDER QUEPASABA........EN LA OSCURIDAD TOTAL EN QUE VIVIA ,SU OIDO SE HABIA IDO AGUDIZANDOCON EL CORRER DEL TIEMPO Y EN EL SILENCIO, LOGRABA YA ESCUCHAR HASTA LOS RUIDOSMAS ATENUADOS.PERO ,AHORA ALGO ESTABA PASANDO ,ALGO QUE NO LOGRABADESCIFRAR;ESCUCHABA VOCES QUE ERAN DESCONOCIDAS Y QUE LE PARECIANNERVIOSAS Y APURADAS....Y ESE GRITO SI
QUE LO HABIA INQUIETADO.
TRATABA DE ENTENDER LO QUE HABLABAN PERO LAS VOCES SE SUPERPONIAN Y LERESULTABA MUY DIFICIL DISTINGUIR LAS PALABRAS. LA TRANQUILIDAD DE SUMUNDO ESTABA DESAPARECIENDO ....TODO HABIA COMENZADO CON ALGUNAS SENSACIONESNUEVAS:PEQUEÑOS MOVIMIENTOS EXTRAÑOS A SU ALREDEDOR,ALGUNAS SACUDIDAS YUNA INESTABILIDAD QUE LO DESORIENTABA.PERO HASTA AHI , NO SE HABIA ASUSTADOPORQUE ERAN COSAS FUGACES Y ENSEGUIDA TODO VOLVIA A LA NORMALIDAD...AHORA ERADIFERENTE ,YA SE ESTABA SINTIENDO AMENAZADO ,Y NO SABIA BIEN COMODEFENDERSE...DE PRONTO OTRO GRITO LASTIMO SUS OIDOS Y VOCES FUERTES YENERGICAS ,BIEN AUTORITARIAS SE ESCUCHARON CON PALABRAS DESCONOCIDAS PARA EL....¿QUEERA TODO ESTO?...CADA VEZ ESTABA MAS MAREADO ...Y DE PRONTO SINTIO UN EMPUJONQUE NO SUPO NI DE DONDE VENIA Y QUE LE DOLIO ,QUISO RESISTIRLO PERO NO PUDO .YLUEGO SIGUIO OTRO EMPUJON ,Y OTRO,ESTABA INDEFENSO Y LE FALTABA ELAIRE.MIENTRAS SU CUERPO COMENZABA A SER ARRASTRADO,SUS SIENES EMPEZARON A LATIRFUERTEMENTE;LE DOLIA TODO Y SINTIO QUE YA NO LE IMPORTABA NADA,SOLO QUERIA QUETODO TERMINARA DE UNA VEZ....
PARA CUANDO SINTIO QUE LO COLGABAN DE LOS PIES,CABEZA ABAJO,YA SE ESTABAHOGANDO.Y MIENTRAS TANTO LOS DEMAS CONTEMPLANDO SU CUERPOENSANGRENTADO REIAN , CON LA COMPLICIDAD DE LA EXPERIENCIA QUE ACABABAN DECOMPARTIR...
¡¡Y ENTONCES,SUPO:SUPO QUE QUERIA VIVIR¡¡Y EN UNA REACCION DESESPERADAASPIRO..ASPIRO CON TODAS SUS FUERZAS HASTA SENTIR QUE EL AIRE PENETRABA EN SUSPULMONES.Y TODO EL DOLOR Y LA IMPOTENCIA CONTENIDAS, BROTARON DE SU GARGANTA ENUN LLANTO AGUDO Y FUERTE QUE SE SUPERPUSO CON LA VOZ DESCONOCIDA CUANDODIJO ALEGREMENTE:¡¡ES UN VARON¡¡
MIRYAM FONTENLA *Tallerista de "Escribo lo que quiero" miércoles 15.30hs. Coordina Mariana Chalcoff
lunes, 18 de julio de 2011
EL TALLER
Hola Amigos del Pirovano, ¿Qué tal?
Soy Leonor, tengo 70….y algunos más (que importa cuantos, sino cómo) y quiero contarles mi experiencia (hace 3 años que concurro) a uno de sus talleres, el de movimiento.
Somos un grupo de “chicas” mayorcitas, pero que tenemos muchas GANAS, de pasarla bien, bailamos, jugamos, nos reímos mucho, hacemos rondas, nos abrazamos, en fin cada taller es un disfrute.
Volvemos en esa hora y media a ser otra vez más jóvenes y a olvidarnos de todo lo que nos preocupa, ¿qué bueno, no?
Realmente es una excelente terapia, coordinado por Susana, una persona encantadora, contenedora, amable que maneja con excelencia el grupo, que es bastante numeroso, hemos llegado a ser hasta 30.
Lo disfrutamos a full, no sólo movemos nuestro cuerpo, también movilizamos nuestras emociones.
Que lindos son los miércoles!!!!! Vamos y salimos muy contentas.
Ah perdón! Me olvidaba de decirles que no somos sólo mujeres, tenemos un compañero de lujo, Julio, un alegre muchacho de tan sólo 84 añitos, vamos Juli sos un campeón!!
( entre nosotros un secretito, me parece que aleja a todos los hombres que vienen porque quiere seguir siendo el único, mimado por todas)
Estoy recontenta por pertenecer a este grupo de “locas lindas”, lo pasamos muy bien juntas.
Chau, Leonor
(de Chacarita, pero de afuera eh) y Tallerista de An-danzas Miércoles 11:20hs
martes, 14 de junio de 2011
ENTUSIASMO AMOROSO Y AMOR ENTUSIASMADO
El sábado anterior había estado en el taller Alegrata Folklórica con el mismo amor y entusiasmo de siempre, pero el sábado 4 de junio Juan Horacio ya no estaba con nosotros. Un ACV que había comenzado el miércoles se lo llevó para siempre en la madrugada de ese día.Teresa esperó hasta pasada la hora del taller para dejarnos la noticia en el teléfono.
El domingo muy temprano fuimos a despedirlo con Felisa, Alicia y Oscar. Me sorprendió mi llanto en esa despedida, pero volví con una gran paz y alegría por él, porque pasó diez años con nosotros viviendo y sintiendo intensamente el programa y nos dejó para siempre el recuerdo de su amor y su entusiasmo vivido bien a la manera en que nos enseñó Campelo. Aunque parezca irreverente, creo que pudo morir en salud.
Quiero compartir con todo el programa este sentimiento “de indio” y quedarme con sus cuartetas, sus poesías y acrósticos, su entusiasmo y su amor que ya son míos porque gracias al programa pudo dejármelos como legado. Gracias, Juan Horacio. Te voy a extrañar mucho.
Carlos Montes.
miércoles, 25 de mayo de 2011
Un atardecer mágico
Con ansiedad crucé Monroe junto al grupo con rumbo a nuestro querido Hospital. Mis pasos eran firmes, pero mi corazón entró en punta de pie para no hacer ruido (recordando a Paula).
Buscamos la guardia para avisar sobre nuestra presencia, no la vimos. Mientras nos dedicábamos a armar el espacio, nuestro coordinador la encontró e iniciamos el Taller.
Elongamos nuestro cuerpo con un fondo de Piazzola permitiéndome habitar por nuestro 2x4.
Como de costumbre, comencé a bailar sola, pero siempre atenta a lo que sucedía en el pasillo. De pronto vi venir hacía nosotros en actitud seria una figura alta y delgada con casaca pantalón y guardapolvo blanco ¡Un doctor del Hospital! Pensé zas, nos rajan.
Pero no fue así, dirigiéndose a mí, preguntó de qué se trataba lo que estábamos haciendo, le dije que trabajábamos nuestro cuerpo al compás del 2x4. Sin mediar palabra me tomó en sus brazos y comenzó a marcar los pasos del tango.¡No lo podía creer! Retrocedí en el tiempo 29 de agosto de 1954, su presencia me transportó a aquel muchacho alto, delgado y buen mozo que había sido mi primer amor. Sentí que flotaba, terminó el tango y también el sueño. El doctor se alejó, mientras nos preguntaba hasta qué hora seguía el Taller. Al quedar sola miro hacia el pasillo y veo una camilla con un paciente que hacía esfuerzos para levantar su cabeza y ver cómo bailábamos, delante de la camilla varias personas nos observaban y entre ellos un joven que hacía su trabajo de limpieza siempre en el mismo lugar para poder ver lo que sucedía.
Llegando al final del taller un pequeño entra a nuestro espacio y comienza a bailar con nosotros, mientras tres camaritas filmaban la experiencia.
Hasta pronto, chan, chan
Olga Cufré
Tallerista del Taller “TANGO - Expresión Corporal en 2x4”
Viernes 19hs
Hall protección de la salud - sector C
domingo, 10 de abril de 2011
lunes, 7 de febrero de 2011
APRENDER A ESCUCHAR
Cada lámina presentada en los Talleres, se convierte en un disparador de vivencias. Recorre la red que la sostiene y llega a otros de diversas maneras:
A través de la palabra suelta al aire.
En la melodía de una canción.
En el ritmo de una salsa.
Desde el Taller de la Web, te dejo una página, que puede ser: Mi página, tu página, nuestra página en forma de cuento.
La tarde ardía de calor. El Taller de Helena cambiaba el lugar de reunión, nos atravesaba una sensación rara dejar lo conocido, pero en el primer piso del café de la esquina, un aire fresco rodeado de verde y con vista al cielo nos recibió como reyes. Era necesario disfrutar ese tiempo, el ahora, despojarnos de nuestras cargas y angustias, de nuestras obsesiones y dejarnos habitar por el otro. No éramos más de seis, hasta que llegó Alicia. Detrás de unos marcos violetas se escondían sus ojos sin brillo. Tenía una amargura imposible de disimular, le envolvía la piel y le impedía escucharnos. El zumbido de nuestras voces era sin duda cada vez más fuerte y confuso para ella. Acomodó varias veces su cuerpo inquieto sobre la silla, buscando a su alrededor lo que debía encontrar en su interior.
Estoy deprimida y no tiene sentido mi vida se atrevió a pronunciar. Se sentó a mi lado y con un tono fuerte le pedí que se quedara quieta y escuchara. Cada compañero esgrimió su mejor recurso para poder penetrar en su alma herida, ser paños frescos para su angustia y contagiarle un espíritu saludable, pero Alicia no estaba. En su mente se amotinaban sin permiso pensamientos oscuros, crueles, despectivos, descalificativos de su persona, pero daba la sensación de que ella los abrigaba y la acompañaban en esa actitud pasiva y cómoda que provoca ser la víctima. Es tiempo de cambiar resonó en el lugar…
Lentamente pero con fuerza, con esa fuerza poderosa que cada uno tiene en su interior, con voluntad, con esa voluntad inquebrantable que somos capaces de rescatar en los momentos de verdaderas pruebas, sacando a luz las energías que están encarceladas y que no las dejamos salir a pesar de ser nosotros los dueños de la llave que las encierran.
En la atmósfera quedaron resonando las palabras de los que la rodeábamos, desafiantes y provocadoras atacando a esa cruel melancolía que la tiene presa. Pero nosotros no vamos a cambiar su realidad, sólo estamos para acompañarnos.
De pronto casi imperceptible, una sonrisa se dibujó en sus labios y sus ojos resplandecieron cuando vinieron en su ayuda los recuerdos felices de su niñez y los de la juventud donde era alagada por jóvenes apuestos. Por unos segundos su mente se invadió de pensamientos positivos y presintió lo fugaz del tiempo transcurrido en el Taller había pasado con rapidez, señal que la movilizó y lo celebramos.
Alicia tiene un ovillo en sus manos, no encuentra la salida, pero todo tiene un comienzo. Hoy es el día para transitar lo nuevo, crucificar lo viejo, lo absurdo, lo que no es importante y mirar hacia adelante y rescatar todo lo bueno que la rodea.
Pasaron unos meses desde aquella tarde de enero, ayer me encontré con Alicia en la esquina de Vidal y Monroe mis ojos no daban crédito a lo que veía. Sí, era ella, sonriente luciendo su cuerpo joven y su rostro brillante. Con voz pausada me dijo que había vencido a los fantasmas que habitaron en su vida en el pasado. Me amigué con Alicia susurró, vuelvo a ser la que reía mientras me bañaba en las Barrancas y disfrutaba de los paseos por el pueblo al atardecer.
Le permití salir del encierro, la dejé volar, salió por la ventana una mañana de mucho sol y le prohibí volver a la oscuridad.
Caminamos unas cuadras y nos despedimos con un abrazo. Atrás había quedado la mujer ansiosa y quejosa. Hoy es Alicia, la del país de las maravillas, había aprendido a escuchar y ese ida y vuelta de ideas le dieron la posibilidad de crecer.
Para Alicia con cariño.
MIRTA CATALDI
INTEGRANTE DEL TALLER: “EL CULTIVO DEL EQUILIBRIO EMOCIONAL”
A través de la palabra suelta al aire.
En la melodía de una canción.
En el ritmo de una salsa.
Desde el Taller de la Web, te dejo una página, que puede ser: Mi página, tu página, nuestra página en forma de cuento.
APRENDER A ESCUCHAR
La tarde ardía de calor. El Taller de Helena cambiaba el lugar de reunión, nos atravesaba una sensación rara dejar lo conocido, pero en el primer piso del café de la esquina, un aire fresco rodeado de verde y con vista al cielo nos recibió como reyes. Era necesario disfrutar ese tiempo, el ahora, despojarnos de nuestras cargas y angustias, de nuestras obsesiones y dejarnos habitar por el otro. No éramos más de seis, hasta que llegó Alicia. Detrás de unos marcos violetas se escondían sus ojos sin brillo. Tenía una amargura imposible de disimular, le envolvía la piel y le impedía escucharnos. El zumbido de nuestras voces era sin duda cada vez más fuerte y confuso para ella. Acomodó varias veces su cuerpo inquieto sobre la silla, buscando a su alrededor lo que debía encontrar en su interior.
Estoy deprimida y no tiene sentido mi vida se atrevió a pronunciar. Se sentó a mi lado y con un tono fuerte le pedí que se quedara quieta y escuchara. Cada compañero esgrimió su mejor recurso para poder penetrar en su alma herida, ser paños frescos para su angustia y contagiarle un espíritu saludable, pero Alicia no estaba. En su mente se amotinaban sin permiso pensamientos oscuros, crueles, despectivos, descalificativos de su persona, pero daba la sensación de que ella los abrigaba y la acompañaban en esa actitud pasiva y cómoda que provoca ser la víctima. Es tiempo de cambiar resonó en el lugar…
Lentamente pero con fuerza, con esa fuerza poderosa que cada uno tiene en su interior, con voluntad, con esa voluntad inquebrantable que somos capaces de rescatar en los momentos de verdaderas pruebas, sacando a luz las energías que están encarceladas y que no las dejamos salir a pesar de ser nosotros los dueños de la llave que las encierran.
En la atmósfera quedaron resonando las palabras de los que la rodeábamos, desafiantes y provocadoras atacando a esa cruel melancolía que la tiene presa. Pero nosotros no vamos a cambiar su realidad, sólo estamos para acompañarnos.
De pronto casi imperceptible, una sonrisa se dibujó en sus labios y sus ojos resplandecieron cuando vinieron en su ayuda los recuerdos felices de su niñez y los de la juventud donde era alagada por jóvenes apuestos. Por unos segundos su mente se invadió de pensamientos positivos y presintió lo fugaz del tiempo transcurrido en el Taller había pasado con rapidez, señal que la movilizó y lo celebramos.
Alicia tiene un ovillo en sus manos, no encuentra la salida, pero todo tiene un comienzo. Hoy es el día para transitar lo nuevo, crucificar lo viejo, lo absurdo, lo que no es importante y mirar hacia adelante y rescatar todo lo bueno que la rodea.
Pasaron unos meses desde aquella tarde de enero, ayer me encontré con Alicia en la esquina de Vidal y Monroe mis ojos no daban crédito a lo que veía. Sí, era ella, sonriente luciendo su cuerpo joven y su rostro brillante. Con voz pausada me dijo que había vencido a los fantasmas que habitaron en su vida en el pasado. Me amigué con Alicia susurró, vuelvo a ser la que reía mientras me bañaba en las Barrancas y disfrutaba de los paseos por el pueblo al atardecer.
Le permití salir del encierro, la dejé volar, salió por la ventana una mañana de mucho sol y le prohibí volver a la oscuridad.
Caminamos unas cuadras y nos despedimos con un abrazo. Atrás había quedado la mujer ansiosa y quejosa. Hoy es Alicia, la del país de las maravillas, había aprendido a escuchar y ese ida y vuelta de ideas le dieron la posibilidad de crecer.
Para Alicia con cariño.
MIRTA CATALDI
INTEGRANTE DEL TALLER: “EL CULTIVO DEL EQUILIBRIO EMOCIONAL”
domingo, 19 de diciembre de 2010
MI EXPERIENCIA EN EL TALLER "APADRINANDO UNA ESCUELA”
La decisión de viajar fue vertiginosa, no había estado en mis planes visitar el Paraje San Juan, ese lugarcito en Santiago tan querido por mis compañeros. Escuché en los encuentros con atención
Entonces… la postal de la calle Monroe escoltada por semáforos y abarrotada de autos la cambié por otra, con un camino salitroso y custodiado a lo largo de kilómetros por imponentes cactus.
No me imaginaba que esos pequeños de la escuela 1066 me ayudarían tanto a ampliar mi conciencia y mi contacto con la naturaleza árida de ese suelo, hasta llegar a descubrir juntos un ramillete de color rosado que no eran ni más ni menos, que huevitos de sapo.
Me encantó acompañarlos y disfrutar de su presencia. Jugar al “Veo Veo” y percibir con fuerza la capacidad de asombro que aún los envuelve. Sentir el calor de esos besos dobles en los cachetes me estremeció y me obligaron a ubicarme con rapidez a sus costumbres, para que nadie me mirara reclamando el beso que faltaba.
Sentí la camaradería de la directora y los maestros dándome la bienvenida y permitiéndome ayudarlos a recortar letras, pegar brillitos y hasta armar el telón para participar del cierre delCiclo Lectivo 2010.
El Taller del Pirovano estuvo presente siempre con todos sus integrantes, con la presencia física de Eleni, Luis, Cecilia, Mirta y a la distancia con cada una de las acciones generadas por Miguel, María Emilia, Omar, Juan, Silvia T. Horacio y Silvia A. porque así funciona un equipo.
Le doy gracias a Dios que nos acompañó en todo momento y nos permitió ver su mano en aquel Paraje.
Mirta Cataldi
Integrante del Taller Apadrinando una Escuela
martes, 6 de octubre de 2009
En algún rincón cerquita del Pirovano donde la vida se expresa y las Fantasías se diluyen.
Allá por el mes de julio estaba yo por el bar Galeno tomando un café y organizando la distribución de los volantes de propaganda de mi nuevo taller “Piedra libre los que queremos bailar” un taller de expresión corporal, digo nuevo taller porque nos fuimos con la música a otra parte, otro día y otro horario, cosas de la vida vio…………
Estaba yo en esas cuestiones cuando me percato de que en la mesa de arlado estaba Graciela Contreras coordinadora del Web Taller “Mi pagina, tu pagina, nuestra pagina”, me acerqué a ella, le di un volante y le pregunté si podía promocionar mi taller en la Web. Ella me sugirió que me arrimara al taller y que lo trabajáramos juntos. La idea me pareció buena, pero en ese momento no me imaginaba lo que ésta experiencia iba representar para mi. Pensaba concurrir a un par de reuniones armar un espich y publicarlo en el blog. Acto seguido el jueves siguiente a las 19hs concurrí al bar galeno al Web-Taller. Allí estaba Graciela con la simpatía de siempre coordinado el taller y no había nada extraño o especial que lo diferenciara de otros talleres.
No había computadoras, cables, routers, switchs, ni servidores, sólo lo de siempre: una mesa, un par de cafés y un grupo de vecinos coordinadores del programa prendidos en una animada conversación. ¿Lenguaje?, el de siempre no era ni Fortran, ni Cobol, ni html, etc. Una animada conversación. ¿Y protocolo? El de siempre, el que dicta la ética del programa. No había protocolos Ethernet, Linux, Novell, ni TCP / IP.
En definitiva no había nada extraño en este cibernético taller que diera lugar a las fantasias que uno construye en su imaginación tales como:
--Ah no!! la computación no es para mi…………… .
--. Internet ? no entiendo nada, mejor le pregunto a mi nieto………..
--¿Hablar con una máquina……? No !!!!! yo prefiero hablar con una persona………
-- Esto lo manejan los jóvenes, no es para nosotros………………
Y así, como éstas, muchas otras.... Excusas que nada tienen que ver con la realidad sino con nuestras fantasias y/o prejuicios; por cierto, los cafes no los trajo Bill Gates sino Fernando el mozo de siempre.
A lo largo de varias reuniones fui trabajando un texto en borrador. En algunos momentos se entusiasmaban con mi relato en otros, parecían confusos o sorprendidos por no entender lo que yo quería expresar. Esto me llevó a repensar, revisar lo escrito, volver a redactar. Ahí vi la diferencia que hay entre sentir algo, expresarlo y, ponerlo en palabras para subirlo al blog.
En este proceso de releer y revisar lo escrito fui encontrándome, algunas veces sorprendido, otras confuso pensando en ese ocasional lector tan sorprendido y confuso como yo. Sí. “Ese Otro” que estaría ubicado en algún remoto lugar de la Web o un vecino de acá a la vuelta, que nada sabía de mi taller y al cual yo quería llegar.
Este proceso me llevó a resignificar mi taller de base pues fui tomando conciencia de las muchas cosas, personas y situaciones, que estaban a mi lado, y de las que no me había percatado, cosas que forman parte de mi taller y que disfruto a diario. Pude al fin publicar la nota con la esperanza de que a través del blog pueda llegar a muchas personas.
En definitiva El Web Taller es un lindo rincon del Programa de Salud Mental Barrial donde las computadoras y todos los engendros ciberneticos son sólo elementos ( La Forma ) que vamos encontrando para comunicarnos con “Ese otro”.
Y lo que buscamos, ( La Vida ) es eso que se da entre café y café servidos por “Fernando” nuestro vecino, el mozo de siempre.
En conclusión, máquina mas, máquina menos, la vida sigue pasando por nuestro corazón y, en algún rincón aledaño al Pirovano habrá un grupo de vecinos tachando y redactando un borrador quizas con una birome medio mordida, en medio de una animada conversación, cosas de la vida vio………
Estaba yo en esas cuestiones cuando me percato de que en la mesa de arlado estaba Graciela Contreras coordinadora del Web Taller “Mi pagina, tu pagina, nuestra pagina”, me acerqué a ella, le di un volante y le pregunté si podía promocionar mi taller en la Web. Ella me sugirió que me arrimara al taller y que lo trabajáramos juntos. La idea me pareció buena, pero en ese momento no me imaginaba lo que ésta experiencia iba representar para mi. Pensaba concurrir a un par de reuniones armar un espich y publicarlo en el blog. Acto seguido el jueves siguiente a las 19hs concurrí al bar galeno al Web-Taller. Allí estaba Graciela con la simpatía de siempre coordinado el taller y no había nada extraño o especial que lo diferenciara de otros talleres.
No había computadoras, cables, routers, switchs, ni servidores, sólo lo de siempre: una mesa, un par de cafés y un grupo de vecinos coordinadores del programa prendidos en una animada conversación. ¿Lenguaje?, el de siempre no era ni Fortran, ni Cobol, ni html, etc. Una animada conversación. ¿Y protocolo? El de siempre, el que dicta la ética del programa. No había protocolos Ethernet, Linux, Novell, ni TCP / IP.
En definitiva no había nada extraño en este cibernético taller que diera lugar a las fantasias que uno construye en su imaginación tales como:
--Ah no!! la computación no es para mi…………… .
--. Internet ? no entiendo nada, mejor le pregunto a mi nieto………..
--¿Hablar con una máquina……? No !!!!! yo prefiero hablar con una persona………
-- Esto lo manejan los jóvenes, no es para nosotros………………
Y así, como éstas, muchas otras.... Excusas que nada tienen que ver con la realidad sino con nuestras fantasias y/o prejuicios; por cierto, los cafes no los trajo Bill Gates sino Fernando el mozo de siempre.
A lo largo de varias reuniones fui trabajando un texto en borrador. En algunos momentos se entusiasmaban con mi relato en otros, parecían confusos o sorprendidos por no entender lo que yo quería expresar. Esto me llevó a repensar, revisar lo escrito, volver a redactar. Ahí vi la diferencia que hay entre sentir algo, expresarlo y, ponerlo en palabras para subirlo al blog.
En este proceso de releer y revisar lo escrito fui encontrándome, algunas veces sorprendido, otras confuso pensando en ese ocasional lector tan sorprendido y confuso como yo. Sí. “Ese Otro” que estaría ubicado en algún remoto lugar de la Web o un vecino de acá a la vuelta, que nada sabía de mi taller y al cual yo quería llegar.
Este proceso me llevó a resignificar mi taller de base pues fui tomando conciencia de las muchas cosas, personas y situaciones, que estaban a mi lado, y de las que no me había percatado, cosas que forman parte de mi taller y que disfruto a diario. Pude al fin publicar la nota con la esperanza de que a través del blog pueda llegar a muchas personas.
En definitiva El Web Taller es un lindo rincon del Programa de Salud Mental Barrial donde las computadoras y todos los engendros ciberneticos son sólo elementos ( La Forma ) que vamos encontrando para comunicarnos con “Ese otro”.
Y lo que buscamos, ( La Vida ) es eso que se da entre café y café servidos por “Fernando” nuestro vecino, el mozo de siempre.
En conclusión, máquina mas, máquina menos, la vida sigue pasando por nuestro corazón y, en algún rincón aledaño al Pirovano habrá un grupo de vecinos tachando y redactando un borrador quizas con una birome medio mordida, en medio de una animada conversación, cosas de la vida vio………
Daniel Frías, integrante del Web-taller "Mi página, Tu página, Nuestra página"
sábado, 30 de mayo de 2009
Taller “Entre Madres e Hijas”
Mis queridas, queridísimas tallerista:
(Ma.Teresa, Marta y Cía)
Les hago unas líneas para despedirme, porque el martes 31 de Marzo vengo por última vez, o última vez de esta temporada.
Quiero agradecerles inmensamente que me hayan aceptado y permitido participar del Taller “Entre Madres e Hijas” … Me ayudó mucho a ver cosas, cosas que sabía de algún modo que desde mí no funcionaban, pero no tenía muy claro qué tenía que hacer. Oír otras historias me ayudó muchísimo a entender qué me pasa con mi hija mayor. Y pude contarles cosas de mi familia sintiendo que eran escuchadas con verdadero respeto, sin juzgamientos ni etiquetarme por lo que decía.
Nunca había participado de un “taller” de este tipo. Y me hizo tanto tanto bien que quisiera poder reproducir esta experiencia en Ushuaia, donde no existe. Me gustaría colaborar para que dos personas que trabajan en prevención puedan replicar alguno de los talleres en el hospital Ushuaia, o en alguna escuela.
Me parece que un taller no funciona como una psicoterapia individual, pero ofrece un marco de contención adecuado para poder reflexionar sobre cuestiones propias y de las personas más allegadas… no es una simple charla entre amigas, un “descargarse” de cosas dolorosas, es mucho más… y ayuda desde lo más profundo.
Por haberme permitido participar de sus encuentros, a todas y cada un abrazo muy fuerte.
María Cristina
Participante del Taller “Entre Madres e hijas”
Coordinadora María Teresa Luque
Ayudante Marta Carvajal
(Ma.Teresa, Marta y Cía)
Les hago unas líneas para despedirme, porque el martes 31 de Marzo vengo por última vez, o última vez de esta temporada.
Quiero agradecerles inmensamente que me hayan aceptado y permitido participar del Taller “Entre Madres e Hijas” … Me ayudó mucho a ver cosas, cosas que sabía de algún modo que desde mí no funcionaban, pero no tenía muy claro qué tenía que hacer. Oír otras historias me ayudó muchísimo a entender qué me pasa con mi hija mayor. Y pude contarles cosas de mi familia sintiendo que eran escuchadas con verdadero respeto, sin juzgamientos ni etiquetarme por lo que decía.
Nunca había participado de un “taller” de este tipo. Y me hizo tanto tanto bien que quisiera poder reproducir esta experiencia en Ushuaia, donde no existe. Me gustaría colaborar para que dos personas que trabajan en prevención puedan replicar alguno de los talleres en el hospital Ushuaia, o en alguna escuela.
Me parece que un taller no funciona como una psicoterapia individual, pero ofrece un marco de contención adecuado para poder reflexionar sobre cuestiones propias y de las personas más allegadas… no es una simple charla entre amigas, un “descargarse” de cosas dolorosas, es mucho más… y ayuda desde lo más profundo.
Por haberme permitido participar de sus encuentros, a todas y cada un abrazo muy fuerte.
María Cristina
Participante del Taller “Entre Madres e hijas”
Coordinadora María Teresa Luque
Ayudante Marta Carvajal
viernes, 9 de enero de 2009
Los talleres en palabras de sus "talleristas"
Crónica de un año duro
Hacía 12 meses y moneda que me encontraba a la deriva. Profundamente abatido sentía que todos mis problemas eran responsabilidad de los demás. Mi entorno, mi familia, mis amigos, me decían… estás mal, alguien me propuso… porqué no probas,
los grupos del Pirovano son muy buenos, te va a hacer bien, dale…
Accedí, confieso que me acerqué con desconfianza y poca fe. Me decía, esto no es para mí, que voy a explicar, que saben los demás de lo que me pasa, ir a escuchar problemas ajenos….por favor.
Sin embargo aquí llegué, no eran muchos, recuerdo lo difícil que fue hablar frente a desconocidos, empecé a sentir la vieja sensación de ser juzgado, viste yo sabía, para que vine….
Así y todo seguí asistiendo, al principio lo veía todo mal, puro sacrificio, que salir antes del trabajo, que viajar mal y apurado, que estar cansado, que llegar tarde a casa…que terrible lo mío.
Poco a poco el grupo fue creciendo, empecé a conocer gente como yo, con problemas como o peores que los míos, mi mundo ya no era el único sino que existían muchos más, de los cuales yo era parte. Comencé a olvidar mis quejas, y a sentirme responsable de las ajenas. Quizás algo podía ayudar, el solo estar presente y escuchar ya sería una forma para empezar.
Esto me empezó a fortalecer, comencé a ayudarme de esta forma, asistir con ganas y llevarme a casa lo ajeno me sacó de ese bajón emocional, comencé a mirarme reflejado quizás en los demás. Todo comenzó a cambiar, y hasta llegó el momento en que me di el Alta…. si dije ya estoy bien, me siento nuevo…pero no me voy porque aquí vale la pena seguir creciendo.
El grupo creció, creció y creció…la rutina dejó de ser, atrás quedaron las dudas y los temores y así fui llegando al hoy.
Puedo decir sin dudas que fue un año duro pero muy especial… sobre todo por la gente que conocí. Y es a ellos, y a vos parte de este GRUPO de MIERCOLES (como suelo llamarlo) que quiero agradecerte desde lo más profundo por haber estado ahí, a mi lado y el de todos…
Carlos
Diciembre de 2008
Participante del taller "Mi razón, la tuya y la nuestra"
Miércoles 19hs en Café Soraya
Hacía 12 meses y moneda que me encontraba a la deriva. Profundamente abatido sentía que todos mis problemas eran responsabilidad de los demás. Mi entorno, mi familia, mis amigos, me decían… estás mal, alguien me propuso… porqué no probas,
los grupos del Pirovano son muy buenos, te va a hacer bien, dale…
Accedí, confieso que me acerqué con desconfianza y poca fe. Me decía, esto no es para mí, que voy a explicar, que saben los demás de lo que me pasa, ir a escuchar problemas ajenos….por favor.
Sin embargo aquí llegué, no eran muchos, recuerdo lo difícil que fue hablar frente a desconocidos, empecé a sentir la vieja sensación de ser juzgado, viste yo sabía, para que vine….
Así y todo seguí asistiendo, al principio lo veía todo mal, puro sacrificio, que salir antes del trabajo, que viajar mal y apurado, que estar cansado, que llegar tarde a casa…que terrible lo mío.
Poco a poco el grupo fue creciendo, empecé a conocer gente como yo, con problemas como o peores que los míos, mi mundo ya no era el único sino que existían muchos más, de los cuales yo era parte. Comencé a olvidar mis quejas, y a sentirme responsable de las ajenas. Quizás algo podía ayudar, el solo estar presente y escuchar ya sería una forma para empezar.
Esto me empezó a fortalecer, comencé a ayudarme de esta forma, asistir con ganas y llevarme a casa lo ajeno me sacó de ese bajón emocional, comencé a mirarme reflejado quizás en los demás. Todo comenzó a cambiar, y hasta llegó el momento en que me di el Alta…. si dije ya estoy bien, me siento nuevo…pero no me voy porque aquí vale la pena seguir creciendo.
El grupo creció, creció y creció…la rutina dejó de ser, atrás quedaron las dudas y los temores y así fui llegando al hoy.
Puedo decir sin dudas que fue un año duro pero muy especial… sobre todo por la gente que conocí. Y es a ellos, y a vos parte de este GRUPO de MIERCOLES (como suelo llamarlo) que quiero agradecerte desde lo más profundo por haber estado ahí, a mi lado y el de todos…
Carlos
Diciembre de 2008
Participante del taller "Mi razón, la tuya y la nuestra"
Miércoles 19hs en Café Soraya
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